Como diseñador Industrial he estado involucrado en el proceso digital desde que hice mi práctica profesional, puesto que trabajé con maquinaria robotizada (CNC) durante los años 2001 y 2002 mientras trabajaba para Silcosil Ltda.
Muchos de los términos que empleó me fueron muy familiares y no me causaron sorpresa como proceso en sí. O sea, conozco las potencialidades y beneficios de esta tecnología en el ámbito de la manufactura, al menos de la producción de mobiliario de madera y metal; además que tuve la experiencia de diseñar piezas que luego serían desarrolladas por estas máquinas.
Lo que me llamó la atención de su discurso, es que plantea un cambio en la forma de vincular la etapa de diseño con la de la manufactura, sobre todo en obras arquitectónicas, las cuales están dejando de lado la cosntrucción in situ y dan pie al ensamble de partes y piezas tal como un automóvil, apoyando dicho proceso en tecnologías CAD, CAM y CAE. Todo este avance significaría una solución a los elevados costos que se generan en la construcción por los errores y aspectos 'imprevistos' que acarrea levantar un edificio del modo actual, sobre todo porque en la etapa de diseño no se visualizan estos acontecimientos. Y en eso basó su estudio para diseñar un programa orientado al proceso de diseño, el cual puede ser aplicado indistintamente entre una obra y otra.
En ese sentido hace mención al perfil del profesional que se requiere en estos nuevos tiempos, y aboga por un regreso a las raíces de la formación del arquitecto de la Chile, con una visión mucho más científica que artística, en base al dominio de la geometría y del acabado conocimiento de los materiales y procesos. Con ese dominio es posible diseñar teniendo en cuenta que todo el conocimiento generado (que se expresa en planos, especificaciones técnicas, maquetas, etc) va a ser traspasado a quienes lo fabriquen de una manera eficiente, sin lugar a equivocaciones, respetando plazos y teniendo el control de los acontecimientos en todo momento. Académicamente es muy crítico con sus pares, ya que muy pocos evalúan el rendimiento del aprendiz en base al proceso de diseño y muchos lo hacen en base al resultado.
Dió un ejemplo muy didáctico: "Estamos estudiando gastronomía y el profesor da ciertas indicaciones del empleo de los utensilios y de los alimentos y encarga que preparemos un charquicán. Preparamos el charquicán en la casa y se trae para su evaluación. Entonces el profesor pasa puesto por puesto y va evaluando... mmm, a éste le falta... mm a este le sobra... mm, éste está muy por ahí,... mmm , éste está potente... resultado? Estudiantes confundidos que no saben qué le falta, qué le sobra, en definitiva, juicios y juicios que lo único que hacen es deformar y guiar por un camino abstracto, falto de certezas y carente de elementos que permitan acercar al alumno a su encuentro con lo real, con lo que sirve de lo que no. Me sentí sumamente identificado con este discurso, y comprendí que el hecho de haber sido formado en la Escuela de Diseño de la Chile (bajo el amparo de Arquitectura), para bien o para mal traspasó sus vicios y ciertos beneficios (?). La buena noticia es que existe este académico que está luchando y demostrando que hay otra manera de enseñar a las nuevas generaciones, alejado de los dinosaurios y retrógrados que ni idea tienen de lo que pasa afuera.
Y si se aplicara una ingeniería inversa a la Escuela de Diseño? Sacar todos esos tornillos que sobran, cables de más, simplificando los procesos, optimizando las piezas hasta llegar a un componente útil, que realmente sirva al desarrollo de la sociedad. Ser honestos y establecer los parámetros bajo los cuales el profesional de la Universidad de Chile va a ser experto y no un componente 'flotante' y prescindible. Pero sobre todo, traer a los aprendices una real Universidad, plantear una gama de oportunidades, ampliar la visión y no restringirla mediante un slogan ni menos una etiqueta de "ser la mejor Universidad de Chile" solamente porque Ingeniería o Medicina son reconocidos de esa manera. Con clases aburridas, contenidos que pueden ser bajados de Internet, 'profesores' opresores y altaneros y nula infraestructura es poco lo que se puede ampliar la visión de mis futuros colegas.
